Autor: Michel Beoît
Editorial: Grijalbo
Sinopsis:
Del siglo I al siglo XX, de Judea a una abadía del norte de Francia y el Vaticano, una vorágine de muertes, mentiras y manipulaciones: todos los que han intentado desvelar el enigma del decimotercer apóstol no deben vivir para contarlo. ¿Sabía algo que había que acallar a cualquier precio? ¿Por qué su testimonio sigue siendo tan peligroso en la actualidad?
Michel Benoît, ex benedictino y especialista en los orígenes del cristianismo, desvela en este inquietante thriller histórico la existencia de un apóstol que fue misteriosamente silenciado en los textos sagrados y borrado de la memoria de Occidente.
Este es el año del número 13. Ya van dos libros que leo este verano que contienen este número en el título del libro, primero fue “El Cuento número 13” y ahora este “El Apóstol número 13”, aunque las similitudes entre ambos libros acaban ahí.
A raíz del éxito del “Codigo DaVinci” me imagino a todos los editores desempolvando los viejos manuscritos que con temática religiosa les hayan estado enviando distintos escritores y publicándolos a prisa y corriendo para apuntarse al carro. En algunos casos, como en el del propio “Código DaVinci” el resultado es mediocre tirando a malo, con patadas a los libros de historia en casi cada una de las páginas y lo único bueno que se puede decir de estos libros es que a algunas personas se les habrá entreabierto una puerta a la posibilidad de plantearse que la iglesia no tiene la verdad, ni es la verdad, ni dice la verdad y mucho menos, sabe la verdad sobre la naturaleza de Dios y lo que es mas triste, de Jesús de Nazaret, ese hombre que supuestamente sembró la semilla de la cual esa iglesia dice haber nacido. Pero el libro que nos ocupa, “El Apóstol Número 13” no es uno de esos libros.
“El Apóstol Número 13” es un buen libro, un thriller religioso, bien llevado, que nos mantiene interesados en la lectura desde la primera página, escrito por un antiguo monje experto en los orígenes del cristianismo y que, por lo tanto, sabe de lo que habla aunque eso no quite el hecho de que se le vaya la pinza de vez en cuando (me encanta la explicación que da a uno de los rituales de admisión en la orden templaria, jeje, muy bueno).
Sin olvidar que este libro es una novela no un libro de teología, nos plantea muchos temas que no dejan de tener visos de realidad. El principal, la manipulación que la figura de Jesús de Nazaret sufrió desde el principio, desde sus apóstoles, convirtiéndolo en Cristo-Dios, a raíz de una supuesta resurrección. Imaginaros que eso no hubiera sido así, que Jesús de Nazaret hubiera sido un profeta, un hombre inspirado por Dios, que hubiera muerto en la cruz y no hubiera resucitado, un hombre extraordinario, pero nada mas, en ese caso todas religiones cristianas no tendrían razón de ser, a no ser que se hubiera hecho desde el principio lo que deberían haber hecho, basar esas religiones en el mensaje y no en la persona, no es una supuesta resurrección que lo convirtió en Dios. Si el mensaje de Jesús de Nazaret es lo que realmente importara a estas religiones, no habría ningún problema, pero todos sabemos que las religiones tienen en gran medida su razón de existir basado en el miedo que tiene mucha gente a la muerte y en la esperanza de que después de esta vida terrenal hay algo más, mejor y mas justo, representada en esa resurrección, en esa supuesta victoria de Cristo-Dios a la muerte.
La historia que nos cuenta Michel Benoît es la de un supuesto decimotercer apóstol que se enfrenta a los otros once (si excluimos a Judas, al cual en el libro Pedro le da pasaporte) para que no divinicen a Jesús de Nazaret. Este decimotercer apóstol sabe que Jesús no resucitó y sabe donde descansan sus restos mortales. Por supuesto Pedro y compañía no quieren ni oír hablar de ello porque tienen otros planes mucho más ambiciosos. De esa historia se salta a la era actual donde los descendientes de Pedro, Pablo y demás, el Vaticano, trata por todos los medios que no se les acabe el chollo, a costa de lo que sea. Un thriller.
La novela va dando saltos en los siglos. Aparecen los esenios, los nazareos, los templarios, hasta el mismísimo Mahoma, pero lo mejor de la historia es ver como las tres religiones monoteístas del mundo (la judía, la cristiana y la musulmana) se unen por sus propios motivos para que esta supuesta verdad no salga a la luz.
En resumen, una estupenda novela de misterio, con un algo de novela histórica, con otro poco de teología (pero poco, tranquilos, que no nos sueltan el discursito) y que recomiendo leer ahora que es el tiempo, el verano, de las novelitas ligeritas.